27 abr. 2010

El fantasma de Paco

En todas las guerras se cometen crímenes, el hecho de apelar a las armas en lugar de a la palabra, es en si, ya un crimen. Una guerra civil es quizás la peor de las guerras, ya que los bandos opuestos una vez finalizada esta, deben permanecer dentro del mismo territorio, donde unos saborean la victoria y los otros lloran la derrota.

España sufrió una guerra civil y la consecuencia de esta fueron 36 años de dictadura militar, una dictadura militar que al igual que otras, hubo de recurrir a la represión contra los movimientos políticos y sociales que se oponían a esta. Los resultados de esta represión solo pueden verse como montículos de tierra y son palpables en forma de cenizas y huesos.

Durante una guerra civil ambos contrayentes cometen atropellos e injusticias, cosas que pueden explicarse como cometidas durante el fragor de la batalla. Lo que no da lugar a ninguna explicación o consentimiento, son los atropellos e injusticias cometidas después del conflicto por el bando vencedor, apoyándose en la debilidad del derrotado.

El juez Baltasar Garzón ha abierto investigaciones sobre los hechos acontecidos durante la dictadura de Francisco Franco, investigaciones sobre acaecimientos cometidos mediante el abuso del poder. Una sociedad democrática debe de cuidar de su justicia, permitiendo a sus jueces que actúen libremente dentro de los margenes legales e impidiendo que este acto, sea manoseado por partidos políticos.

Los eternos decimonónicos, tratan de impedir el esclarecimiento de los extravíos cometidos por personas que se autodenominaban patriotas y salvadores de España. Yo me pregunto, cuanto patriotismo puede haber en una persona, que permite que su tierra sea utilizada, por fuerzas extranjeras, como campo de prueba? Y pienso en Guernica.


ENLACES:
Bombardeo de Guernica
Baltasar Garzón
Francisco Franco

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